Jorge Tellier

(Traiguén 1936-1995)

 

 

Para leer más de Tellier, revisar: Los Dominios Perdidos. Selección de textos de Erwin Díaz y prólogo de Eduardo Llanos Melussa. Publicado por el Fondo de Cultura Económica, Mexico DF, 1992.

 

 

Cuando todos se vayan

(en Muertes y Maravillas, 1971)

 

Cuando todos se vayan a otros planetas

yo quedaré en la ciudad abandonada

bebiendo un último vaso de cerveza,

y luego volveré al pueblo donde siempre regreso

como el borracho a la taberna

y el niño a cabalgar

en el balancín roto.

 

Y en el pueblo no tendré nada que hacer,

sino echarme luciérnagas a los bolsillos

o caminar a orillas de rieles oxidados

o sentarme en el roído mostrador de un almacén

para hablar con antiguos amigos de escuela.

 

Como una araña que recorre

los mismos hilos de su red

caminaré sis prisa por las calles

invadidas de malezas

mirando los palomares

que se vienen abajo,

hasta llegar a mi casa

donde me encerraré a escuchar

discos de un cantante de 1930

sin cuidarme jamás de mirar

los caminos infinitos

trazados por los cohetes en el espacio.

 

 

Fin del Mundo

(en Poemas del país de nunca jamás, 1963)

 

El día del fin del mundo

será limpio y ordenado

como el cuaderno del mejor alumno.

El borracho del pueblo

dormirá en una zanja,

el tren expreso pasará

sin detenerse en la estación,

y la banda del Regimiento

ensayará infinitamente

la marcha que toca hace veinte años en la plaza.

Sólo que algunos niños

dejarán sus volantines enredados

en los alambres telefónicos,

para volver llorando a sus casas

sin saber qué decir a sus madres

y yo grabaré mis iniciales

en la corteza de un tilo

pensando que eso no sirve para nada.

 

Los evangélicos saldrán a las esquinas

a cantar sus himnos de costumbre.

La anciana loca paseará con su quitasol.

Y yo diré: "elmundo no puede terminar

porque las palomas y los gorriones

siguen peleando por la avena en el patio".